Reina del país más violento del mundo
Reina del país más violento del mundo

(DESPLAZARSE HACIA ABAJO)

NadiA es una travesti que vive en Soyapango, la ciudad más pobre, violenta y estigmatizada de El Salvador: el país más violento del mundo (sin incluir territorios en guerra). Su casa está localizada a un par de cuadras de la frontera invisible entre las pandillas MS13 y Barrio 18. Su vida de transformista está llena de inestabilidad, a veces roba dinero a su padre para pagar el bus y ha tenido que prostituirse en momentos de desesperación. Con crímenes de odio, intolerancia de la policía y violencia de pandillas justo afuera de su puerta, vive en constante miedo a ser perseguida. De acuerdo a estudios recientes, el promedio de expectativa de vida para las personas de género no conforme es de 35 años en El Salvador. NadiA tiene 32. Conoce las estadísticas, pero no es una de ellas.

NadiA tiene la convicción de que ella no es nadie para el mundo , que proviene de un país inexistente. Según ella, su nombre es la forma femenina de la palabra «nadie», que sirve como un acto de resistencia contra esta identidad impuesta y la provee de un camino hacia la construcción de un nuevo ser. NadiA está reclamando su espacio. Esta historia tiene lugar en el transcurso de dos años y acompaña a NadiA en su vida diaria. Las fotografías buscan retratar la fragilidad de la vida de las personas LGBTQIA en El Salvador y dar voz a una joven travesti que, a pesar de su dolor, continúa perseverando con una actitud positiva y una sonrisa contagiosa.

 NadiA tiene una complexión pequeña, sagacidad e insolencia con un poco de encanto, el cual no deja ver tan fácilmente. Cuando tenía 18 años, se dió cuenta de que su vida no tenía valor en el mundo, que no era nadie. Luego, por medio de un sutil acto de redención, se nombró a sí misma NadiA, según ella, la forma femenina de «nadie». En la actualidad, tiene 32 años pero, según estadísticas, su promedio de expectativa de vida como una persona de género no conforme es solamente 35, dejándole solamente 3 años más de vida.

NadiA tiene una complexión pequeña, sagacidad e insolencia con un poco de encanto, el cual no deja ver tan fácilmente. Cuando tenía 18 años, se dió cuenta de que su vida no tenía valor en el mundo, que no era nadie. Luego, por medio de un sutil acto de redención, se nombró a sí misma NadiA, según ella, la forma femenina de «nadie». En la actualidad, tiene 32 años pero, según estadísticas, su promedio de expectativa de vida como una persona de género no conforme es solamente 35, dejándole solamente 3 años más de vida.

 NadiA habla un inglés muy pobre que aprendió de oír el panteón de divas gay como Madonna, Cher y Chaka Khan. Aquí la vemos haciendo la fonomímica de Emotions de Maria Carey en un cuarto vacío. Desde que estaba pequeña, NadiA  ha actuado en su cuarto. Solo hasta ahora ha podido superar la vergüenza y ha encontrado el valor para hacerlo públicamente. Cuando su padre supo que ella era gay, le insistió que fuera a un psiquiatra para que le recetara medicamentos que la volvieran heterosexual. Por los profundos malentendidos culturales sobre orientaciones sexuales, cerca del 40% de la población LGBTQIA en El Salvador ha recibido algún tipo de terapia.

NadiA habla un inglés muy pobre que aprendió de oír el panteón de divas gay como Madonna, Cher y Chaka Khan. Aquí la vemos haciendo la fonomímica de Emotions de Maria Carey en un cuarto vacío. Desde que estaba pequeña, NadiA  ha actuado en su cuarto. Solo hasta ahora ha podido superar la vergüenza y ha encontrado el valor para hacerlo públicamente. Cuando su padre supo que ella era gay, le insistió que fuera a un psiquiatra para que le recetara medicamentos que la volvieran heterosexual. Por los profundos malentendidos culturales sobre orientaciones sexuales, cerca del 40% de la población LGBTQIA en El Salvador ha recibido algún tipo de terapia.

 Nadia dice «me siento como mi verdadera yo» cuando se pone maquillaje. El proceso para transicionar a una forma femenina le toma cuatro horas aproximadamente. Cuando el vestido está puesto y las pestañas postizas pegadas, se transforma, se vuelve más ligera y chistosa, como si finalmente pudiera habitar su propio cuerpo. Aunque se siente más en sintonía con ella misma como mujer, es consciente del peligro que enfrenta al salir de la casa. El Salvador posee uno de los índices más altos de asesinato contra la mujer en el mundo y este tipo de violencia ha sido identificada como la principal causa de muerte entre mujeres salvadoreñas entre 15 a 45 años.

Nadia dice «me siento como mi verdadera yo» cuando se pone maquillaje. El proceso para transicionar a una forma femenina le toma cuatro horas aproximadamente. Cuando el vestido está puesto y las pestañas postizas pegadas, se transforma, se vuelve más ligera y chistosa, como si finalmente pudiera habitar su propio cuerpo. Aunque se siente más en sintonía con ella misma como mujer, es consciente del peligro que enfrenta al salir de la casa. El Salvador posee uno de los índices más altos de asesinato contra la mujer en el mundo y este tipo de violencia ha sido identificada como la principal causa de muerte entre mujeres salvadoreñas entre 15 a 45 años.

 NadiA disfruta de un combo infantil de $2.99 de Pollo Campero en el centro comercial Galerías. En El Salvador, los centros comerciales representan el tipo de espacios públicos seguros que no existen en el país. Desde ahí, en la pudiente Colonia Escalón, NadiA puede ver el centro de llamadas que atiende a los Estados Unidos donde ella trabajó antes de sufrir una crisis nerviosa debido a las prácticas explotativas que ahí se dan. Los trabajadores de call centers ganan entre $2 o $3 por hora y tienen descuentos en sus salarios si toman tiempo para ir al baño o beber agua. Mirando hacia su ciudad, NadiA dijo «las opciones que una tuvo eran las maras, los evangélicos y la Picsa Hut».   

NadiA disfruta de un combo infantil de $2.99 de Pollo Campero en el centro comercial Galerías. En El Salvador, los centros comerciales representan el tipo de espacios públicos seguros que no existen en el país. Desde ahí, en la pudiente Colonia Escalón, NadiA puede ver el centro de llamadas que atiende a los Estados Unidos donde ella trabajó antes de sufrir una crisis nerviosa debido a las prácticas explotativas que ahí se dan. Los trabajadores de call centers ganan entre $2 o $3 por hora y tienen descuentos en sus salarios si toman tiempo para ir al baño o beber agua. Mirando hacia su ciudad, NadiA dijo «las opciones que una tuvo eran las maras, los evangélicos y la Picsa Hut».

 

 NadiA vive en Soyapango, la ciudad más pobre y peligrosa de El Salvador. Su casa está situada a menos de dos minutos de una de las fronteras invisible entre las pandillas MS 13 y Barrio 18. Las zonas fronterizas son notablemente violentas debido a viejas rencillas territoriales y, si NadiA pusiera un pie en el lugar equivocado, podría morir. La violencia de pandillas agobia su vida, pero la ironía es que hay más personas gay que pandilleros en El Salvador: aproximadamente 100,000 personas gay y solamente 60,000 miembros de pandilla.

NadiA vive en Soyapango, la ciudad más pobre y peligrosa de El Salvador. Su casa está situada a menos de dos minutos de una de las fronteras invisible entre las pandillas MS 13 y Barrio 18. Las zonas fronterizas son notablemente violentas debido a viejas rencillas territoriales y, si NadiA pusiera un pie en el lugar equivocado, podría morir. La violencia de pandillas agobia su vida, pero la ironía es que hay más personas gay que pandilleros en El Salvador: aproximadamente 100,000 personas gay y solamente 60,000 miembros de pandilla.

 NadiA sueña con ser famosa internacionalmente algún día. Pasa horas en sus  plataformas de redes sociales, pero a la fecha solo tiene 113 seguidores. Tecnologías caras y marcas reconocidas se pueden encontrar hasta en los barrios más pobres debido a las remesas que envían los 2 millones de salvadoreños en los Estados Unidos. De acuerdo con el Banco Central de Reserva, el índice de consumismo es tan alto que el país se mantiene como una de las regiones con más bajo crecimiento económico. Se dice que nadie ahorra porque el mañana no es una promesa segura.

NadiA sueña con ser famosa internacionalmente algún día. Pasa horas en sus  plataformas de redes sociales, pero a la fecha solo tiene 113 seguidores. Tecnologías caras y marcas reconocidas se pueden encontrar hasta en los barrios más pobres debido a las remesas que envían los 2 millones de salvadoreños en los Estados Unidos. De acuerdo con el Banco Central de Reserva, el índice de consumismo es tan alto que el país se mantiene como una de las regiones con más bajo crecimiento económico. Se dice que nadie ahorra porque el mañana no es una promesa segura.

 NadiA tiene caries en casi todos sus dientes. Perdió su primero a principio de este año. Pero como todas las pérdidas en su vida, ve la manera de cómo agregarles algo de brillo.

NadiA tiene caries en casi todos sus dientes. Perdió su primero a principio de este año. Pero como todas las pérdidas en su vida, ve la manera de cómo agregarles algo de brillo.

 NadiA posa con la Torre Inclinada de Pisa para sus amigos mientras sale a tomar en un evento promovido por una cervecería. Esta imagen fue tomada momentos antes de que un hombre le tirara una silla desde el otro lado del salón. Ella se alejó lentamente, afectada pero determinada a no dejarlo ver en su cara o en su habla. NadiA sufre regularmente de este tipo de acosos, pero ha aprendido a cómo vestir sus heridas con orgulla y seguir caminando. Ella es dura porque tiene que serlo.

NadiA posa con la Torre Inclinada de Pisa para sus amigos mientras sale a tomar en un evento promovido por una cervecería. Esta imagen fue tomada momentos antes de que un hombre le tirara una silla desde el otro lado del salón. Ella se alejó lentamente, afectada pero determinada a no dejarlo ver en su cara o en su habla. NadiA sufre regularmente de este tipo de acosos, pero ha aprendido a cómo vestir sus heridas con orgulla y seguir caminando. Ella es dura porque tiene que serlo.

 Es madrugada en San Salvador y NadiA se encuentra casi desmayada en una pasarela; con maquillaje corrido en su cara, con su blusa rosada sedosa y rota que revela su hirsuto pecho y su brassiere manchado de sudor. «No me veás así», dijo mientras se sostenía en la reja de metal. NadiA se ve frecuentemente buscando un lugar seguro donde descansar luego de largas noches en la calle. Un reporte sobre derechos humanos encontró que las pandillas requieren a menudo que sus nuevos reclutas ataquen a miembros de la comunidad LGBTQIA como parte de su proceso de iniciación. Miembros de la comunidad LGBTQIA creen que son un blanco fácil para la violencia porque los perpetradores saben que la policía está menos interesada en investigar esos crímenes.

Es madrugada en San Salvador y NadiA se encuentra casi desmayada en una pasarela; con maquillaje corrido en su cara, con su blusa rosada sedosa y rota que revela su hirsuto pecho y su brassiere manchado de sudor. «No me veás así», dijo mientras se sostenía en la reja de metal. NadiA se ve frecuentemente buscando un lugar seguro donde descansar luego de largas noches en la calle. Un reporte sobre derechos humanos encontró que las pandillas requieren a menudo que sus nuevos reclutas ataquen a miembros de la comunidad LGBTQIA como parte de su proceso de iniciación. Miembros de la comunidad LGBTQIA creen que son un blanco fácil para la violencia porque los perpetradores saben que la policía está menos interesada en investigar esos crímenes.

 NadiA lucha con su salud mental y el abuso de estupefacientes. Sus relaciones son usualmente tan volátiles como su estado mental. Aquí es retratada en los brazos de un hombre con el que jamás volvió a tener contacto. NadiA dijo: «como a una la criaron las novelas siempre ando buscando el hombre ideal que, al final, termina siendo el equivocado».

NadiA lucha con su salud mental y el abuso de estupefacientes. Sus relaciones son usualmente tan volátiles como su estado mental. Aquí es retratada en los brazos de un hombre con el que jamás volvió a tener contacto. NadiA dijo: «como a una la criaron las novelas siempre ando buscando el hombre ideal que, al final, termina siendo el equivocado».

 Ya sea en los pantalones de alguien cuando viaja en el bus o despertándola en medio de la noche, las armas rodean la vida de NadiA. Existe evidencia que sugiere que en El Salvador hay suficientes armas para que 1 de cada 13 personas posea una. 11,000 armas son registradas anualmente, aproximadamente 30 al día. Estados Unidos es la mayor fuente de procedencia de armas en El Salvador.

Ya sea en los pantalones de alguien cuando viaja en el bus o despertándola en medio de la noche, las armas rodean la vida de NadiA. Existe evidencia que sugiere que en El Salvador hay suficientes armas para que 1 de cada 13 personas posea una. 11,000 armas son registradas anualmente, aproximadamente 30 al día. Estados Unidos es la mayor fuente de procedencia de armas en El Salvador.

 La organización LGBTQIA salvadoreña Asociación Entre Amigos ha notado un incremento del 400% en crímenes de odio de 10 años para acá y resaltan la evidencia de tortura en muchos asesinatos de personas LGBTQIA. Aun sabiendo estas estadísticas NadiA logra tener un buen sentido del humor: «todavía estoy viva y solo eso me importa hoy», dijo mientras trataba de quitarse el maquillaje, empujando la brillantina dentro de sus rasgos más profundos.

La organización LGBTQIA salvadoreña Asociación Entre Amigos ha notado un incremento del 400% en crímenes de odio de 10 años para acá y resaltan la evidencia de tortura en muchos asesinatos de personas LGBTQIA. Aun sabiendo estas estadísticas NadiA logra tener un buen sentido del humor: «todavía estoy viva y solo eso me importa hoy», dijo mientras trataba de quitarse el maquillaje, empujando la brillantina dentro de sus rasgos más profundos.

 NadiA se esfuerza por participar en eventos culturales pero se encuentra con que incluso las comunidades supuestamente “abiertas” se muestran cerradas a ella. Esta noche, en un conversatorio sobre mujeres artistas, se sintió devastada al oír que no hay arte queer en El Salvador.

NadiA se esfuerza por participar en eventos culturales pero se encuentra con que incluso las comunidades supuestamente “abiertas” se muestran cerradas a ella. Esta noche, en un conversatorio sobre mujeres artistas, se sintió devastada al oír que no hay arte queer en El Salvador.

 Nadia no puede ir al sanitario sola. Cada vez que tiene que usar un baño, debe pedirle a alguien que la acompañe. Por esta razón, evita comer y beber al punto que tiene dolores de cabeza que la debilitan. No hay leyes que protejan a las personas LGBTQIA en establecimientos privados. «Ya he visto yo que sacan a los gays solo por andar agarrados de las manos», dijo.

Nadia no puede ir al sanitario sola. Cada vez que tiene que usar un baño, debe pedirle a alguien que la acompañe. Por esta razón, evita comer y beber al punto que tiene dolores de cabeza que la debilitan. No hay leyes que protejan a las personas LGBTQIA en establecimientos privados. «Ya he visto yo que sacan a los gays solo por andar agarrados de las manos», dijo.

 NadiA aprecia los aspectos indígenas de su herencia cultural aprendiendo a cocinar los platos tradicionales como este tamal de elote. Se identifica grandemente con la población indígena de El Salvador porque ellos también sufren discriminación. Han pasado casi 100 años desde la masacre perpetrada por el estado donde murieron cerca de 30,000 indígenas en Izalco. En esa época, ser indio era sinónimo de ser comunista y enemigo del estado.

NadiA aprecia los aspectos indígenas de su herencia cultural aprendiendo a cocinar los platos tradicionales como este tamal de elote. Se identifica grandemente con la población indígena de El Salvador porque ellos también sufren discriminación. Han pasado casi 100 años desde la masacre perpetrada por el estado donde murieron cerca de 30,000 indígenas en Izalco. En esa época, ser indio era sinónimo de ser comunista y enemigo del estado.

 Viajar en bus travestida es extremadamente peligroso para NadiA, pero es su único medio de transporte. «Una vez iba en el bus vestida puro hombre y un hombre se sintió como amenazado por unos calcetines rosados que yo llevaba puestos y me enseñó el cuchillo. No es que fuera alguien malo él, solo me tuvo miedo», dijo. Cuando esto ocurrió, NadiA vestía ropa de hombre. Fue solo un par de calcetines rosados que incitaron esa reacción en él. «Eso es lo duro», dijo, «no pueden entender». El Salvador ha visto un incremento en la violencia contra miembros de la comunidad LGBTQIA, especialmente los transgénero o transexuales.

Viajar en bus travestida es extremadamente peligroso para NadiA, pero es su único medio de transporte. «Una vez iba en el bus vestida puro hombre y un hombre se sintió como amenazado por unos calcetines rosados que yo llevaba puestos y me enseñó el cuchillo. No es que fuera alguien malo él, solo me tuvo miedo», dijo. Cuando esto ocurrió, NadiA vestía ropa de hombre. Fue solo un par de calcetines rosados que incitaron esa reacción en él. «Eso es lo duro», dijo, «no pueden entender». El Salvador ha visto un incremento en la violencia contra miembros de la comunidad LGBTQIA, especialmente los transgénero o transexuales.

 Algo que motiva a NadiA a continuar es que estas problemáticas no la afectan a ella solamente. Un estudio reciente de la Universidad Centroamericana «José Simeón Cañas» encontró que 40% de salvadoreños desean dejar el país, esto en San Salvador. Por esta razón, hemos visto un incremento en la migración a Estados Unidos en la última década. NadiA piensa mudarse a Nueva York donde tienen bares gay, quesos franceses y audiolibros gratis en las bibliotecas.

Algo que motiva a NadiA a continuar es que estas problemáticas no la afectan a ella solamente. Un estudio reciente de la Universidad Centroamericana «José Simeón Cañas» encontró que 40% de salvadoreños desean dejar el país, esto en San Salvador. Por esta razón, hemos visto un incremento en la migración a Estados Unidos en la última década. NadiA piensa mudarse a Nueva York donde tienen bares gay, quesos franceses y audiolibros gratis en las bibliotecas.

 NadiA fue raptada por su padre a la edad de 3 años. Esta es una de las últimas fotografías que tiene con su mamá. Siente un gran vacío en el espacio donde su madre debió haber estado, el cual aún está tratando de llenar. Recuerda llorar en el piso, oyendo El recuento de los daños de Gloria Trevi, mientras veía esta imagen. Es doloroso para ella recordar esta época con su madre y verse a sí misma vestida como niño.

NadiA fue raptada por su padre a la edad de 3 años. Esta es una de las últimas fotografías que tiene con su mamá. Siente un gran vacío en el espacio donde su madre debió haber estado, el cual aún está tratando de llenar. Recuerda llorar en el piso, oyendo El recuento de los daños de Gloria Trevi, mientras veía esta imagen. Es doloroso para ella recordar esta época con su madre y verse a sí misma vestida como niño.

 Cuando NadiA no tiene donde ir busca refugio en Mister Donut, está abierto 24 horas y ella logra que una taza de café de $0.95 le dure las cuatro horas entre la medianoche y el primer bus. Aquí, una amiga se reúne con ella en la mañana para ofrecerle su apoyo y un hombro en que llorar.

Cuando NadiA no tiene donde ir busca refugio en Mister Donut, está abierto 24 horas y ella logra que una taza de café de $0.95 le dure las cuatro horas entre la medianoche y el primer bus. Aquí, una amiga se reúne con ella en la mañana para ofrecerle su apoyo y un hombro en que llorar.

 NadiA espera el bus con una cora ($0.25) que robó de la cartera de su padre. Andar monedas en la oreja es considerado algo muy masculino en este país y, como ella fue criada como hombre, mantiene algunos de estos hábitos. Antes de la dolarización en El Salvador, solían poner colones en sus orejas.

NadiA espera el bus con una cora ($0.25) que robó de la cartera de su padre. Andar monedas en la oreja es considerado algo muy masculino en este país y, como ella fue criada como hombre, mantiene algunos de estos hábitos. Antes de la dolarización en El Salvador, solían poner colones en sus orejas.

 NadiA es una lectora ávida y actualmente lee El hombre penetrado de Jonathan Kemp. Ella encuentra consuelo en la literatura porque le permite acceder a ideas y conversaciones que no están pasando en su país subdesarrollado. Esta conectividad, por medio de libros, películas y cultura popular, son como una salvación para ella.

NadiA es una lectora ávida y actualmente lee El hombre penetrado de Jonathan Kemp. Ella encuentra consuelo en la literatura porque le permite acceder a ideas y conversaciones que no están pasando en su país subdesarrollado. Esta conectividad, por medio de libros, películas y cultura popular, son como una salvación para ella.

 Por medio de la colaboración en este trabajo periodístico, se le ha dado a NadiA  una nueva voz para representar a su comunidad a través de su historia. Una semana antes de que esta foto fuera tomada, NadiA fue expulsada de una galería de arte por su apariencia. Aquí, se ve por primera vez en estas imágenes de sí misma en el prestigioso Teatro Luis Poma de San Salvador. «El perico donde se para es verde», dijo después del show.

Por medio de la colaboración en este trabajo periodístico, se le ha dado a NadiA  una nueva voz para representar a su comunidad a través de su historia. Una semana antes de que esta foto fuera tomada, NadiA fue expulsada de una galería de arte por su apariencia. Aquí, se ve por primera vez en estas imágenes de sí misma en el prestigioso Teatro Luis Poma de San Salvador. «El perico donde se para es verde», dijo después del show.

Reina del país más violento del mundo
 NadiA tiene una complexión pequeña, sagacidad e insolencia con un poco de encanto, el cual no deja ver tan fácilmente. Cuando tenía 18 años, se dió cuenta de que su vida no tenía valor en el mundo, que no era nadie. Luego, por medio de un sutil acto de redención, se nombró a sí misma NadiA, según ella, la forma femenina de «nadie». En la actualidad, tiene 32 años pero, según estadísticas, su promedio de expectativa de vida como una persona de género no conforme es solamente 35, dejándole solamente 3 años más de vida.
 NadiA habla un inglés muy pobre que aprendió de oír el panteón de divas gay como Madonna, Cher y Chaka Khan. Aquí la vemos haciendo la fonomímica de Emotions de Maria Carey en un cuarto vacío. Desde que estaba pequeña, NadiA  ha actuado en su cuarto. Solo hasta ahora ha podido superar la vergüenza y ha encontrado el valor para hacerlo públicamente. Cuando su padre supo que ella era gay, le insistió que fuera a un psiquiatra para que le recetara medicamentos que la volvieran heterosexual. Por los profundos malentendidos culturales sobre orientaciones sexuales, cerca del 40% de la población LGBTQIA en El Salvador ha recibido algún tipo de terapia.
 Nadia dice «me siento como mi verdadera yo» cuando se pone maquillaje. El proceso para transicionar a una forma femenina le toma cuatro horas aproximadamente. Cuando el vestido está puesto y las pestañas postizas pegadas, se transforma, se vuelve más ligera y chistosa, como si finalmente pudiera habitar su propio cuerpo. Aunque se siente más en sintonía con ella misma como mujer, es consciente del peligro que enfrenta al salir de la casa. El Salvador posee uno de los índices más altos de asesinato contra la mujer en el mundo y este tipo de violencia ha sido identificada como la principal causa de muerte entre mujeres salvadoreñas entre 15 a 45 años.
 NadiA disfruta de un combo infantil de $2.99 de Pollo Campero en el centro comercial Galerías. En El Salvador, los centros comerciales representan el tipo de espacios públicos seguros que no existen en el país. Desde ahí, en la pudiente Colonia Escalón, NadiA puede ver el centro de llamadas que atiende a los Estados Unidos donde ella trabajó antes de sufrir una crisis nerviosa debido a las prácticas explotativas que ahí se dan. Los trabajadores de call centers ganan entre $2 o $3 por hora y tienen descuentos en sus salarios si toman tiempo para ir al baño o beber agua. Mirando hacia su ciudad, NadiA dijo «las opciones que una tuvo eran las maras, los evangélicos y la Picsa Hut».   
 NadiA vive en Soyapango, la ciudad más pobre y peligrosa de El Salvador. Su casa está situada a menos de dos minutos de una de las fronteras invisible entre las pandillas MS 13 y Barrio 18. Las zonas fronterizas son notablemente violentas debido a viejas rencillas territoriales y, si NadiA pusiera un pie en el lugar equivocado, podría morir. La violencia de pandillas agobia su vida, pero la ironía es que hay más personas gay que pandilleros en El Salvador: aproximadamente 100,000 personas gay y solamente 60,000 miembros de pandilla.
 NadiA sueña con ser famosa internacionalmente algún día. Pasa horas en sus  plataformas de redes sociales, pero a la fecha solo tiene 113 seguidores. Tecnologías caras y marcas reconocidas se pueden encontrar hasta en los barrios más pobres debido a las remesas que envían los 2 millones de salvadoreños en los Estados Unidos. De acuerdo con el Banco Central de Reserva, el índice de consumismo es tan alto que el país se mantiene como una de las regiones con más bajo crecimiento económico. Se dice que nadie ahorra porque el mañana no es una promesa segura.
 NadiA tiene caries en casi todos sus dientes. Perdió su primero a principio de este año. Pero como todas las pérdidas en su vida, ve la manera de cómo agregarles algo de brillo.
 NadiA posa con la Torre Inclinada de Pisa para sus amigos mientras sale a tomar en un evento promovido por una cervecería. Esta imagen fue tomada momentos antes de que un hombre le tirara una silla desde el otro lado del salón. Ella se alejó lentamente, afectada pero determinada a no dejarlo ver en su cara o en su habla. NadiA sufre regularmente de este tipo de acosos, pero ha aprendido a cómo vestir sus heridas con orgulla y seguir caminando. Ella es dura porque tiene que serlo.
 Es madrugada en San Salvador y NadiA se encuentra casi desmayada en una pasarela; con maquillaje corrido en su cara, con su blusa rosada sedosa y rota que revela su hirsuto pecho y su brassiere manchado de sudor. «No me veás así», dijo mientras se sostenía en la reja de metal. NadiA se ve frecuentemente buscando un lugar seguro donde descansar luego de largas noches en la calle. Un reporte sobre derechos humanos encontró que las pandillas requieren a menudo que sus nuevos reclutas ataquen a miembros de la comunidad LGBTQIA como parte de su proceso de iniciación. Miembros de la comunidad LGBTQIA creen que son un blanco fácil para la violencia porque los perpetradores saben que la policía está menos interesada en investigar esos crímenes.
 NadiA lucha con su salud mental y el abuso de estupefacientes. Sus relaciones son usualmente tan volátiles como su estado mental. Aquí es retratada en los brazos de un hombre con el que jamás volvió a tener contacto. NadiA dijo: «como a una la criaron las novelas siempre ando buscando el hombre ideal que, al final, termina siendo el equivocado».
 Ya sea en los pantalones de alguien cuando viaja en el bus o despertándola en medio de la noche, las armas rodean la vida de NadiA. Existe evidencia que sugiere que en El Salvador hay suficientes armas para que 1 de cada 13 personas posea una. 11,000 armas son registradas anualmente, aproximadamente 30 al día. Estados Unidos es la mayor fuente de procedencia de armas en El Salvador.
 La organización LGBTQIA salvadoreña Asociación Entre Amigos ha notado un incremento del 400% en crímenes de odio de 10 años para acá y resaltan la evidencia de tortura en muchos asesinatos de personas LGBTQIA. Aun sabiendo estas estadísticas NadiA logra tener un buen sentido del humor: «todavía estoy viva y solo eso me importa hoy», dijo mientras trataba de quitarse el maquillaje, empujando la brillantina dentro de sus rasgos más profundos.
 NadiA se esfuerza por participar en eventos culturales pero se encuentra con que incluso las comunidades supuestamente “abiertas” se muestran cerradas a ella. Esta noche, en un conversatorio sobre mujeres artistas, se sintió devastada al oír que no hay arte queer en El Salvador.
 Nadia no puede ir al sanitario sola. Cada vez que tiene que usar un baño, debe pedirle a alguien que la acompañe. Por esta razón, evita comer y beber al punto que tiene dolores de cabeza que la debilitan. No hay leyes que protejan a las personas LGBTQIA en establecimientos privados. «Ya he visto yo que sacan a los gays solo por andar agarrados de las manos», dijo.
 NadiA aprecia los aspectos indígenas de su herencia cultural aprendiendo a cocinar los platos tradicionales como este tamal de elote. Se identifica grandemente con la población indígena de El Salvador porque ellos también sufren discriminación. Han pasado casi 100 años desde la masacre perpetrada por el estado donde murieron cerca de 30,000 indígenas en Izalco. En esa época, ser indio era sinónimo de ser comunista y enemigo del estado.
 Viajar en bus travestida es extremadamente peligroso para NadiA, pero es su único medio de transporte. «Una vez iba en el bus vestida puro hombre y un hombre se sintió como amenazado por unos calcetines rosados que yo llevaba puestos y me enseñó el cuchillo. No es que fuera alguien malo él, solo me tuvo miedo», dijo. Cuando esto ocurrió, NadiA vestía ropa de hombre. Fue solo un par de calcetines rosados que incitaron esa reacción en él. «Eso es lo duro», dijo, «no pueden entender». El Salvador ha visto un incremento en la violencia contra miembros de la comunidad LGBTQIA, especialmente los transgénero o transexuales.
 Algo que motiva a NadiA a continuar es que estas problemáticas no la afectan a ella solamente. Un estudio reciente de la Universidad Centroamericana «José Simeón Cañas» encontró que 40% de salvadoreños desean dejar el país, esto en San Salvador. Por esta razón, hemos visto un incremento en la migración a Estados Unidos en la última década. NadiA piensa mudarse a Nueva York donde tienen bares gay, quesos franceses y audiolibros gratis en las bibliotecas.
 NadiA fue raptada por su padre a la edad de 3 años. Esta es una de las últimas fotografías que tiene con su mamá. Siente un gran vacío en el espacio donde su madre debió haber estado, el cual aún está tratando de llenar. Recuerda llorar en el piso, oyendo El recuento de los daños de Gloria Trevi, mientras veía esta imagen. Es doloroso para ella recordar esta época con su madre y verse a sí misma vestida como niño.
 Cuando NadiA no tiene donde ir busca refugio en Mister Donut, está abierto 24 horas y ella logra que una taza de café de $0.95 le dure las cuatro horas entre la medianoche y el primer bus. Aquí, una amiga se reúne con ella en la mañana para ofrecerle su apoyo y un hombro en que llorar.
 NadiA espera el bus con una cora ($0.25) que robó de la cartera de su padre. Andar monedas en la oreja es considerado algo muy masculino en este país y, como ella fue criada como hombre, mantiene algunos de estos hábitos. Antes de la dolarización en El Salvador, solían poner colones en sus orejas.
 NadiA es una lectora ávida y actualmente lee El hombre penetrado de Jonathan Kemp. Ella encuentra consuelo en la literatura porque le permite acceder a ideas y conversaciones que no están pasando en su país subdesarrollado. Esta conectividad, por medio de libros, películas y cultura popular, son como una salvación para ella.
 Por medio de la colaboración en este trabajo periodístico, se le ha dado a NadiA  una nueva voz para representar a su comunidad a través de su historia. Una semana antes de que esta foto fuera tomada, NadiA fue expulsada de una galería de arte por su apariencia. Aquí, se ve por primera vez en estas imágenes de sí misma en el prestigioso Teatro Luis Poma de San Salvador. «El perico donde se para es verde», dijo después del show.
Reina del país más violento del mundo

(DESPLAZARSE HACIA ABAJO)

NadiA es una travesti que vive en Soyapango, la ciudad más pobre, violenta y estigmatizada de El Salvador: el país más violento del mundo (sin incluir territorios en guerra). Su casa está localizada a un par de cuadras de la frontera invisible entre las pandillas MS13 y Barrio 18. Su vida de transformista está llena de inestabilidad, a veces roba dinero a su padre para pagar el bus y ha tenido que prostituirse en momentos de desesperación. Con crímenes de odio, intolerancia de la policía y violencia de pandillas justo afuera de su puerta, vive en constante miedo a ser perseguida. De acuerdo a estudios recientes, el promedio de expectativa de vida para las personas de género no conforme es de 35 años en El Salvador. NadiA tiene 32. Conoce las estadísticas, pero no es una de ellas.

NadiA tiene la convicción de que ella no es nadie para el mundo , que proviene de un país inexistente. Según ella, su nombre es la forma femenina de la palabra «nadie», que sirve como un acto de resistencia contra esta identidad impuesta y la provee de un camino hacia la construcción de un nuevo ser. NadiA está reclamando su espacio. Esta historia tiene lugar en el transcurso de dos años y acompaña a NadiA en su vida diaria. Las fotografías buscan retratar la fragilidad de la vida de las personas LGBTQIA en El Salvador y dar voz a una joven travesti que, a pesar de su dolor, continúa perseverando con una actitud positiva y una sonrisa contagiosa.

NadiA tiene una complexión pequeña, sagacidad e insolencia con un poco de encanto, el cual no deja ver tan fácilmente. Cuando tenía 18 años, se dió cuenta de que su vida no tenía valor en el mundo, que no era nadie. Luego, por medio de un sutil acto de redención, se nombró a sí misma NadiA, según ella, la forma femenina de «nadie». En la actualidad, tiene 32 años pero, según estadísticas, su promedio de expectativa de vida como una persona de género no conforme es solamente 35, dejándole solamente 3 años más de vida.

NadiA habla un inglés muy pobre que aprendió de oír el panteón de divas gay como Madonna, Cher y Chaka Khan. Aquí la vemos haciendo la fonomímica de Emotions de Maria Carey en un cuarto vacío. Desde que estaba pequeña, NadiA  ha actuado en su cuarto. Solo hasta ahora ha podido superar la vergüenza y ha encontrado el valor para hacerlo públicamente. Cuando su padre supo que ella era gay, le insistió que fuera a un psiquiatra para que le recetara medicamentos que la volvieran heterosexual. Por los profundos malentendidos culturales sobre orientaciones sexuales, cerca del 40% de la población LGBTQIA en El Salvador ha recibido algún tipo de terapia.

Nadia dice «me siento como mi verdadera yo» cuando se pone maquillaje. El proceso para transicionar a una forma femenina le toma cuatro horas aproximadamente. Cuando el vestido está puesto y las pestañas postizas pegadas, se transforma, se vuelve más ligera y chistosa, como si finalmente pudiera habitar su propio cuerpo. Aunque se siente más en sintonía con ella misma como mujer, es consciente del peligro que enfrenta al salir de la casa. El Salvador posee uno de los índices más altos de asesinato contra la mujer en el mundo y este tipo de violencia ha sido identificada como la principal causa de muerte entre mujeres salvadoreñas entre 15 a 45 años.

NadiA disfruta de un combo infantil de $2.99 de Pollo Campero en el centro comercial Galerías. En El Salvador, los centros comerciales representan el tipo de espacios públicos seguros que no existen en el país. Desde ahí, en la pudiente Colonia Escalón, NadiA puede ver el centro de llamadas que atiende a los Estados Unidos donde ella trabajó antes de sufrir una crisis nerviosa debido a las prácticas explotativas que ahí se dan. Los trabajadores de call centers ganan entre $2 o $3 por hora y tienen descuentos en sus salarios si toman tiempo para ir al baño o beber agua. Mirando hacia su ciudad, NadiA dijo «las opciones que una tuvo eran las maras, los evangélicos y la Picsa Hut».

 

NadiA vive en Soyapango, la ciudad más pobre y peligrosa de El Salvador. Su casa está situada a menos de dos minutos de una de las fronteras invisible entre las pandillas MS 13 y Barrio 18. Las zonas fronterizas son notablemente violentas debido a viejas rencillas territoriales y, si NadiA pusiera un pie en el lugar equivocado, podría morir. La violencia de pandillas agobia su vida, pero la ironía es que hay más personas gay que pandilleros en El Salvador: aproximadamente 100,000 personas gay y solamente 60,000 miembros de pandilla.

NadiA sueña con ser famosa internacionalmente algún día. Pasa horas en sus  plataformas de redes sociales, pero a la fecha solo tiene 113 seguidores. Tecnologías caras y marcas reconocidas se pueden encontrar hasta en los barrios más pobres debido a las remesas que envían los 2 millones de salvadoreños en los Estados Unidos. De acuerdo con el Banco Central de Reserva, el índice de consumismo es tan alto que el país se mantiene como una de las regiones con más bajo crecimiento económico. Se dice que nadie ahorra porque el mañana no es una promesa segura.

NadiA tiene caries en casi todos sus dientes. Perdió su primero a principio de este año. Pero como todas las pérdidas en su vida, ve la manera de cómo agregarles algo de brillo.

NadiA posa con la Torre Inclinada de Pisa para sus amigos mientras sale a tomar en un evento promovido por una cervecería. Esta imagen fue tomada momentos antes de que un hombre le tirara una silla desde el otro lado del salón. Ella se alejó lentamente, afectada pero determinada a no dejarlo ver en su cara o en su habla. NadiA sufre regularmente de este tipo de acosos, pero ha aprendido a cómo vestir sus heridas con orgulla y seguir caminando. Ella es dura porque tiene que serlo.

Es madrugada en San Salvador y NadiA se encuentra casi desmayada en una pasarela; con maquillaje corrido en su cara, con su blusa rosada sedosa y rota que revela su hirsuto pecho y su brassiere manchado de sudor. «No me veás así», dijo mientras se sostenía en la reja de metal. NadiA se ve frecuentemente buscando un lugar seguro donde descansar luego de largas noches en la calle. Un reporte sobre derechos humanos encontró que las pandillas requieren a menudo que sus nuevos reclutas ataquen a miembros de la comunidad LGBTQIA como parte de su proceso de iniciación. Miembros de la comunidad LGBTQIA creen que son un blanco fácil para la violencia porque los perpetradores saben que la policía está menos interesada en investigar esos crímenes.

NadiA lucha con su salud mental y el abuso de estupefacientes. Sus relaciones son usualmente tan volátiles como su estado mental. Aquí es retratada en los brazos de un hombre con el que jamás volvió a tener contacto. NadiA dijo: «como a una la criaron las novelas siempre ando buscando el hombre ideal que, al final, termina siendo el equivocado».

Ya sea en los pantalones de alguien cuando viaja en el bus o despertándola en medio de la noche, las armas rodean la vida de NadiA. Existe evidencia que sugiere que en El Salvador hay suficientes armas para que 1 de cada 13 personas posea una. 11,000 armas son registradas anualmente, aproximadamente 30 al día. Estados Unidos es la mayor fuente de procedencia de armas en El Salvador.

La organización LGBTQIA salvadoreña Asociación Entre Amigos ha notado un incremento del 400% en crímenes de odio de 10 años para acá y resaltan la evidencia de tortura en muchos asesinatos de personas LGBTQIA. Aun sabiendo estas estadísticas NadiA logra tener un buen sentido del humor: «todavía estoy viva y solo eso me importa hoy», dijo mientras trataba de quitarse el maquillaje, empujando la brillantina dentro de sus rasgos más profundos.

NadiA se esfuerza por participar en eventos culturales pero se encuentra con que incluso las comunidades supuestamente “abiertas” se muestran cerradas a ella. Esta noche, en un conversatorio sobre mujeres artistas, se sintió devastada al oír que no hay arte queer en El Salvador.

Nadia no puede ir al sanitario sola. Cada vez que tiene que usar un baño, debe pedirle a alguien que la acompañe. Por esta razón, evita comer y beber al punto que tiene dolores de cabeza que la debilitan. No hay leyes que protejan a las personas LGBTQIA en establecimientos privados. «Ya he visto yo que sacan a los gays solo por andar agarrados de las manos», dijo.

NadiA aprecia los aspectos indígenas de su herencia cultural aprendiendo a cocinar los platos tradicionales como este tamal de elote. Se identifica grandemente con la población indígena de El Salvador porque ellos también sufren discriminación. Han pasado casi 100 años desde la masacre perpetrada por el estado donde murieron cerca de 30,000 indígenas en Izalco. En esa época, ser indio era sinónimo de ser comunista y enemigo del estado.

Viajar en bus travestida es extremadamente peligroso para NadiA, pero es su único medio de transporte. «Una vez iba en el bus vestida puro hombre y un hombre se sintió como amenazado por unos calcetines rosados que yo llevaba puestos y me enseñó el cuchillo. No es que fuera alguien malo él, solo me tuvo miedo», dijo. Cuando esto ocurrió, NadiA vestía ropa de hombre. Fue solo un par de calcetines rosados que incitaron esa reacción en él. «Eso es lo duro», dijo, «no pueden entender». El Salvador ha visto un incremento en la violencia contra miembros de la comunidad LGBTQIA, especialmente los transgénero o transexuales.

Algo que motiva a NadiA a continuar es que estas problemáticas no la afectan a ella solamente. Un estudio reciente de la Universidad Centroamericana «José Simeón Cañas» encontró que 40% de salvadoreños desean dejar el país, esto en San Salvador. Por esta razón, hemos visto un incremento en la migración a Estados Unidos en la última década. NadiA piensa mudarse a Nueva York donde tienen bares gay, quesos franceses y audiolibros gratis en las bibliotecas.

NadiA fue raptada por su padre a la edad de 3 años. Esta es una de las últimas fotografías que tiene con su mamá. Siente un gran vacío en el espacio donde su madre debió haber estado, el cual aún está tratando de llenar. Recuerda llorar en el piso, oyendo El recuento de los daños de Gloria Trevi, mientras veía esta imagen. Es doloroso para ella recordar esta época con su madre y verse a sí misma vestida como niño.

Cuando NadiA no tiene donde ir busca refugio en Mister Donut, está abierto 24 horas y ella logra que una taza de café de $0.95 le dure las cuatro horas entre la medianoche y el primer bus. Aquí, una amiga se reúne con ella en la mañana para ofrecerle su apoyo y un hombro en que llorar.

NadiA espera el bus con una cora ($0.25) que robó de la cartera de su padre. Andar monedas en la oreja es considerado algo muy masculino en este país y, como ella fue criada como hombre, mantiene algunos de estos hábitos. Antes de la dolarización en El Salvador, solían poner colones en sus orejas.

NadiA es una lectora ávida y actualmente lee El hombre penetrado de Jonathan Kemp. Ella encuentra consuelo en la literatura porque le permite acceder a ideas y conversaciones que no están pasando en su país subdesarrollado. Esta conectividad, por medio de libros, películas y cultura popular, son como una salvación para ella.

Por medio de la colaboración en este trabajo periodístico, se le ha dado a NadiA  una nueva voz para representar a su comunidad a través de su historia. Una semana antes de que esta foto fuera tomada, NadiA fue expulsada de una galería de arte por su apariencia. Aquí, se ve por primera vez en estas imágenes de sí misma en el prestigioso Teatro Luis Poma de San Salvador. «El perico donde se para es verde», dijo después del show.

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